La vacuna de la transparencia

A quien trasgreda el palan de vacunación y vulnere la equidad y priorización haciendo mal uso del poder económico, político o familiar no solo la historia lo juzgará. En este contexto el mínimo indicio de corrupción tendrá que ser denunciado, sancionado y señalado.

 

El Tolima ocupó  el décimo lugar entre los departamento del país con el mayor número de dosis recibidas de las 50 mil desarrolladas por Pfizer y BioNTech y que hacen parte del primer lote que se distribuyen en Colombia.

La  fórmula empleada por el Ministerio de Salud, para hacer una equitativa entrega por regiones fue presentada así: X = (A/B),  en términos más o menos cristianos se entiende que es un cruce de datos de una base regional y otra del orden nacional.

Ahora, que a nuestra región la haya correspondido 1.344 dosis en esta primera etapa, es un buen pronóstico. Y lo digo porque de la torta nacional al Tolima, regularmente no quejamos por que llegan migajas.

Entre las razones establecidas por el ministerio (resolución 161) para hacer la distribución se tuvo en cuenta los criterios epidemiológicos y los logísticos para la debida conservación de la vacuna y esto también refleja que en el Tolima ha habido un trabajo serio del gobierno departamental y del gobierno de Ibagué.   También y porque no mencionarlo, se ha notado una gestión diligente del actual representante Ricardo Ferro, quién se puso la camiseta de la “Ley de Vacunas”, logrando reglamentar el tema y sobretodo garantizando que sea gratuita y en igualdad de condiciones para todos los colombianos.  

Llega el día “V”

En Ibagué, la sede El Limonar del tradicional hospital  Federico Lleras, será testigo del inicio del fin de la epidemia. Marisol Sánchez Torres, una mujer de 42 años que trabaja en servicios generales del centro asistencial será la primera persona de esta ciudad en recibir el bilógico.

Sin duda el día más esperado desde el 11 de marzo de 2020 cuando la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia. Y es que pese a que en Colombia, la más reciente encuesta del DANE reveló que el 40% de los ciudadanos no está seguro de querer recibir la inmunización, es posible que la confianza se valla fortaleciendo con estas primeras inoculaciones.

Pero construir esa confianza es una tarea  que en gran medida dependerá de la transparencia a la hora de materializar el Plan Nacional de Vacunación y por sobretodo de la eficiencia y equidad en la distribución del biológico.  Que en la plataforma Mi Vacuna, no aparezcan muertos por ejemplo. Que esta vez las manidas artimañas políticas no se otorguen facultades tramposas. Que los medios no registren denuncias de familiares de gobernantes, políticos o líderes comunales por vacunarse sin estar en la lista de priorizados. Nada de eso puede pasar.

En gran medida esto dependerá  de la honestidad de los mandatarios, ya sean locales, regionales o el propio presidente y sus equipos delegados para coordinar el plan de vacunación. Este es un momento sensible e histórico en el que el gobernador Ricardo Orozco, el alcalde de Ibagué, Andrés Hurtado y los demás mandatarios del Tolima, tendrán que demostrar un inequívoco liderazgo.

Un solo caso comprobado del llamado “tráfico de influencias”, dejará un execrable indicio corrupto de sus  gobiernos y no habrá justificación alguna para limpiar su nombre como funcionario público. No debe haber perdón, será sometido el escarnio público y señalado socialmente si es que la justicia no opera.

El llamado

Son los ciudadanos la mayor veeduría, hay que denunciar pero con la misma honestidad que estamos exigiendo. Nada de falsos rumores, nada de querer enlodar el nombre de uno u otro funcionario por un interés personal o politiquero. Cuidarse de las redes sociales y su desinformación.  Aquí no hay lugar para el – yo pensé que – no, las denuncias con pruebas y ante las autoridades competentes o medios serios de comunicación.

Cuidado con el tema electoral, ya saben que se avecina una campaña. Tengan claro que la vacuna no tiene porque depender de un político, que el Estado la tiene que brindar según Ley y que además no tiene costo alguno.

Entre todos podemos demostrar que en Colombia, por primera vez habrá un procesos de tal magnitud en el que los gobernantes van a obrar con toda transparencia, en donde los políticos quedaran al margen y en el que los ciudadanos ejercerán una vigilancia seria y responsable.   

Redacción PYCNoticias –  wipegu   

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