Un monumento a la primera planta eléctrica y un samán, símbolos de apropiación de comunidades retornadas de Rioblanco y Planadas (Tolima)

Con la estrategia Tejiéndonos la Unidad para las Víctimas mejora la convivencia y la resolución de conflictos entre la población retornada de esos dos municipios.

Con ejercicios lúdicos y de reflexión, las comunidades en proceso de retorno, reubicación e integración local de los corregimientos de Herrera, en Rioblanco, y Bilbao, en Planadas, identificaron las formas de relacionamiento que se han logrado en la comunidad con el fin de generar acciones que fortalezcan la convivencia.

La actividad hace parte del fortalecimiento del tejido social que orienta la Unidad para las Víctimas a través del equipo psicosocial de la Dirección Territorial Central. Este proceso se adelanta desde hace más de seis meses en dos de los cuatro municipios que conforman la subregión sur del Tolima priorizada con el Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) con el que Gobierno implementa los componentes establecidos en el Acuerdo Final de Paz, de la Habana (Cuba).

“Hay que tener en cuenta que estos territorios fuertemente afectados por el conflicto están integrados por personas con una gran diversidad de costumbres, historias y formas de actuar en las que se presentan situaciones que alteran la convivencia e interfieren en la consolidación de los vínculos comunitarios y lo que pretendemos es mejor esta situación”, aclaró la directora de la territorial, María José Dangond David.

En el encuentro fueron abordadas temáticas sobre las formas en las que se relacionan y el respeto por quien piensa diferente. Al final, en un telón quedaron plasmadas las huellas de las manos de las participantes acompañadas por un mensaje en el que se comprometen a realizar una actividad cotidiana para mejorar la convivencia y la vida en comunidad.

“Me comprometo a seguir trabajando por mi comunidad. A ser tolerante y a escucharlos”, fue el compromiso de Cristina Cárdenas, participante en la actividad en Herrera.

*Acción autónoma*

Por cada eje temático implementado la estrategia incluye un espacio que tiene un componente simbólico y de participación con el fin de buscar la apropiación por parte de la comunidad y de sus líderes.

En esta ocasión en Bilbao, se entregó a la comunidad el monumento en memoria del desarrollo y progreso del territorio, representado en la primera planta eléctrica comunitaria que tuvo el corregimiento y que fue restaurada e instituida como símbolo de progreso. En Herrera, por su parte la acción autónoma fue establecida por el “árbol de la vida”, un samán, testigo mudo de la violencia, hoy convertido en la esperanza y el florecimiento de la paz.
En esto dos municipios el conflicto armado ha dejado más de 14.000 víctimas por desplazamiento forzado correspondiente al 7% del total de las personas afectadas por este delito en todo el departamento.

Salir de la versión móvil