Una mujer damnificada por la creciente del Combeima busca apoyo para ella y sus 5 hijos.

El río la dejó sin casa, espera una reubicación de la alcaldía.

La situación económica de Katherine la llevo a vivir en la orilla del río Combeima. Hace 15 años habita en las vegas del Yuldaima, se acostumbró a vivir en medio del sonido a veces tenebroso de este afluente.

Es madre cabeza de familia tiene 5 hijos quienes han crecido al borde del caudal, en temporada de verano y en medio de su inocencia ven en el Combeima un lugar para la recreación.

La madrugada del 23 de septiembre le cambió la vida, ahora tiene que buscar un lugar donde vivir con sus 5 hijos menores.

Por ahora paga arriendo en esta otra humilde vivienda a la voluntad y solidaridad de las personas.

Por sus hijos recibe subsidios de familias en acción y con esto brinda un escaso alimento a sus hijos quienes son su motor y la esperanza de vivir.

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