
Con profundo dolor y entre lágrimas, Sandra Montero, familiar de José Luis Roa Hernández, conocido como “El Flaco”, hizo un sentido llamado a las autoridades para que se esclarezca el homicidio del joven tatuador, ocurrido en la noche del viernes 9 de enero en el barrio Fuente Santa, sector de El Salado, comuna Siete de Ibagué.
Sandra aseguró que José Luis era un hombre dedicado exclusivamente al trabajo y a su familia, padre de dos menores, sin vicios ni conflictos, y que jamás tuvo problemas con nadie. “Era una persona buena, trabajadora, sociable, que no le negaba un favor a nadie. No entendemos por qué le hicieron esto”, expresó.
Según relató, el joven había salido minutos antes a ingresar a su hijo menor cuando fue atacado a disparos. En medio de la confusión, su esposa escuchó las detonaciones sin imaginar lo que estaba ocurriendo. “Los niños quedaron en shock. El mayor solo repetía que su papá estaba botando sangre y le pedía a la Policía que lo ayudaran”, narró con la voz entrecortada.
La familiar insistió en que José Luis no debía dinero ni estaba involucrado en situaciones ilegales, y manifestó que la familia desconoce por completo los móviles del crimen. “Destruyeron la vida de mi hija, la de mis nietos y la de toda la familia. No es fácil explicarles a unos niños que su papá ya no va a volver”, señaló.
Finalmente, Sandra Montero pidió de manera directa a las autoridades y a la Gobernación del Tolima que el caso no quede en la impunidad. “Ya no hay seguridad ni siquiera en la propia casa. Solo pedimos justicia y que se sepa la verdad de lo que pasó”, concluyó.
Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer este lamentable homicidio que hoy enluta a una familia ibaguereña y vuelve a encender las alertas por la inseguridad en la ciudad.