
La noche en el Manuel Murillo Toro tuvo todos los ingredientes de una jornada copera: tensión, intensidad, nervios y finalmente celebración. Deportes Tolima derrotó 2-0 a O’Higgins de Chile y consiguió su clasificación a la fase de grupos de la Copa Libertadores, en un partido donde la Tribu sufrió por momentos, pero terminó imponiendo su jerarquía.
Desde el pitazo inicial se sintió el ambiente de final. Tolima salió a presionar, buscando imponer su ritmo ante un rival chileno ordenado, que no se escondió y también propuso fútbol. A los 15 minutos llegó el primer momento caliente del partido: Jersson González vio la tarjeta amarilla en medio de un juego fuerte que reflejaba la tensión de la serie.
Los minutos pasaban y el gol no llegaba. Tolima insistía, pero también dejaba espacios. O’Higgins, compacto y ofensivo, generó algunas aproximaciones que obligaron al arquero Neto Volpi a responder con seguridad, sosteniendo el arco pijao en momentos clave.
El estadio explotó al minuto 38. En una jugada bien construida por el equipo vinotinto y oro apareció Junior Hernández, que definió con precisión para marcar el 1-0. El Murillo Toro se convirtió en una hoguera de celebración mientras los jugadores se abrazaban conscientes de la importancia del tanto.
Antes de cerrar la primera parte, el árbitro mostró otra tarjeta amarilla, esta vez para Elan Ricardo, en un partido que se jugaba con intensidad en cada balón.
En la segunda mitad el drama creció.
Tolima buscaba el gol de la tranquilidad, pero la falta de definición mantuvo el suspenso. Jersson González tuvo oportunidades claras que pudieron ampliar la ventaja, pero el balón no quiso entrar.
El técnico Lucas González comenzó a mover sus fichas buscando mayor equilibrio y profundidad. Al minuto 61 realizó el primer cambio: salió Bryan Rovira e ingresó Elan Ricardo, intentando refrescar el mediocampo.
El partido entró en su tramo más tenso. O’Higgins adelantó líneas y por momentos puso en aprietos al Tolima, obligando nuevamente a Neto Volpi a intervenir con atajadas que mantuvieron la ventaja.
A los 77 minutos, otro movimiento en el banco: ingresó Jader Valencia por Adrián Parra, buscando velocidad y presencia en ataque.
Cuando el reloj marcaba el minuto 87, llegó el momento que desató la fiesta definitiva. Juan Pablo Torres apareció para empujar el balón al fondo de la red y marcar el 2-0, un gol que prácticamente sentenció la serie y desató la locura en las tribunas.
Con el partido ya inclinado, al 88 Tolima realizó otro cambio: ingresó Juan José Mera por Luis Sandoval, mientras el equipo se preparaba para resistir los últimos minutos.
Los siete minutos de adición fueron de máxima tensión. O’Higgins intentó reaccionar con todo lo que tenía, pero el Tolima resistió con orden y carácter.
Cuando llegó el pitazo final, el Murillo Toro estalló en aplausos. Deportes Tolima había logrado la clasificación a la fase de grupos de la Copa Libertadores, en una noche donde sufrió, luchó y terminó celebrando ante su gente.
Además del logro deportivo, el club asegura 3 millones de dólares en premios de Conmebol, un impulso económico importante mientras la Tribu vuelve a soñar en grande en el escenario continental.