Cerca de 50 hectáreas de cobertura vegetal han sido consumidas por un incendio forestal que permanece bajo atención en la vereda La Flor, zona rural del municipio de San Luis, donde organismos de socorro reforzaron las operaciones para contener el avance de las llamas.
La magnitud de la conflagración obligó a desplegar nuevas capacidades humanas y técnicas. A las labores que adelantan los bomberos voluntarios y las autoridades de gestión del riesgo se sumaron 12 integrantes del Grupo de Manejo de Emergencias y Desastres PONALSAR de la Policía Nacional.
Los uniformados conforman dos Equipos de Primera Respuesta a Emergencias y llegaron a la zona con herramientas y elementos especializados para participar en las tareas de control, extinción y liquidación de los focos activos.
Uno de los principales objetivos de la operación es impedir que el incendio continúe extendiéndose y pueda alcanzar zonas pobladas o comunidades rurales cercanas, especialmente por las condiciones de altas temperaturas que favorecen la propagación del fuego.
En terreno, los organismos de emergencia trabajan además en la identificación de puntos críticos y en la construcción de mecanismos de contención hacia los sectores considerados de mayor vulnerabilidad.
La emergencia se presenta en medio de una temporada de altas temperaturas que mantiene bajo presión a diferentes municipios del Tolima por la aparición y rápida propagación de incendios de cobertura vegetal.
El coronel John Anderson Vargas Izao, comandante del Departamento de Policía Tolima, señaló que las capacidades institucionales permanecerán desplegadas y articuladas con los organismos de socorro mientras continúen las labores para controlar la emergencia.
Las autoridades pidieron a los habitantes no acercarse a la zona del incendio, seguir las instrucciones de los organismos de emergencia y evitar quemas o cualquier actividad que pueda generar nuevos focos.
Por ahora, el balance preliminar establece unas 50 hectáreas afectadas, mientras continúan las operaciones para controlar completamente el incendio y establecer la dimensión final del daño ambiental provocado por las llamas.