Hablar del Liceo New York es hablar de una institución que ha acompañado la formación de generaciones de niños en la capital tolimense. Con cerca de 40 años de trayectoria, el colegio continúa fortaleciendo su proyecto educativo con una propuesta que combina la enseñanza del idioma inglés, la formación en valores y el desarrollo de experiencias pedagógicas innovadoras que responden a las necesidades de la educación actual.
La historia del Liceo New York comenzó en 1986, cuando abrió sus puertas en el barrio El Topacio de Ibagué bajo la orientación de su fundadora, Celmira Rendón. Desde sus primeros años, la institución se distinguió por ofrecer una educación centrada en la formación humana, promoviendo principios como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad y el compromiso como pilares fundamentales del proceso de aprendizaje.
Con el crecimiento de la comunidad educativa y la evolución de su proyecto institucional, entre 1998 y 1999 el colegio trasladó sus instalaciones al barrio Ricaurte. Desde allí fortaleció su oferta académica para los niveles de preescolar y básica primaria, consolidando un ambiente de aprendizaje cercano, participativo y orientado al desarrollo integral de sus estudiantes.
Durante las décadas siguientes, la institución afrontó distintos procesos de reorganización administrativa y académica que le permitieron modernizar su funcionamiento sin perder la esencia que la ha caracterizado desde su creación: brindar una educación de calidad basada en principios, disciplina y acompañamiento permanente a cada uno de los niños y sus familias.
Gracias a ese proceso de crecimiento continuo, el colegio consolidó una identidad institucional reconocida por su compromiso con la excelencia educativa, la atención personalizada y la formación de ciudadanos con valores, preparados para afrontar los retos de una sociedad en constante transformación.
Del Liceo Infantil Marcelita al Liceo New York
Uno de los momentos más importantes en la historia reciente de la institución se dio en 2025, cuando el Liceo Infantil Marcelita adoptó oficialmente el nombre de Liceo New York. Más que un cambio de identidad, esta transformación representó la consolidación de una visión educativa renovada, enfocada en fortalecer las competencias comunicativas de los estudiantes mediante un mayor énfasis en el aprendizaje del idioma inglés.
Como parte de esta nueva etapa institucional, también fue actualizado el lema que orienta el trabajo pedagógico del colegio:
“Virtud, conocimiento, moral y experiencia.”
Estos cuatro principios reflejan el propósito de formar estudiantes íntegros, con bases académicas sólidas y herramientas que les permitan desenvolverse con éxito en los diferentes escenarios de su vida personal y profesional.
Una educación para aprender con alegría
Actualmente, el Liceo New York se encuentra bajo la dirección administrativa y la propiedad de Lorena del Pilar Rono Ortega, quien lidera un proyecto educativo que busca transformar la experiencia de aprendizaje mediante estrategias dinámicas, creativas y participativas.
La institución promueve metodologías que incentivan la curiosidad, el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo y el desarrollo de habilidades comunicativas desde los primeros años de formación, entendiendo que cada niño aprende de manera diferente y requiere espacios que estimulen su creatividad y potencial.
Además del fortalecimiento del inglés como herramienta para ampliar las oportunidades académicas y profesionales de sus estudiantes, el colegio mantiene como prioridad la formación en valores, convencido de que el éxito educativo también se construye a partir del respeto, la empatía, la honestidad y la responsabilidad.
Un compromiso permanente con la educación en Ibagué
Después de casi cuatro décadas de servicio educativo, el Liceo New York continúa proyectándose como una institución comprometida con la formación integral de la niñez ibaguereña, adaptándose a los nuevos desafíos de la educación sin perder la esencia que le dio origen.
Con una propuesta que integra calidad académica, innovación pedagógica, enseñanza del inglés y formación en valores, el colegio reafirma su compromiso de seguir construyendo espacios donde aprender sea una experiencia enriquecedora, significativa y motivadora para cada uno de sus estudiantes.