Más de 200 especialistas y apoyo aéreo mantienen ofensiva contra los incendios forestales en Tolima

El más reciente balance conocido este martes da cuenta de diez incendios forestales activos en el Tolima, una situación que mantiene concentrada la capacidad de respuesta de los organismos de socorro y de las entidades que hacen parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

La estrategia departamental busca que los recursos disponibles sean enviados de acuerdo con el nivel de riesgo y las condiciones particulares de cada incendio. Para las autoridades, no solamente se trata de controlar las llamas, sino de evitar que los focos alcancen viviendas, infraestructura estratégica, estaciones de servicio, reservas forestales u otros lugares donde puedan generarse emergencias de mayores proporciones.

Andrea Mayorquín Perdomo, directora de Gestión del Riesgo de Desastres del Tolima, explicó que el PMU permite establecer cuáles son los puntos que requieren atención prioritaria y distribuir las capacidades disponibles según las necesidades de cada zona.

Todos los incendios son importantes para nosotros, pero hay unas prioridades”, señaló la funcionaria al explicar que uno de los principales objetivos es impedir que el fuego llegue a zonas habitadas o ambientalmente sensibles.

Una respuesta que combina personal en tierra y medios aéreos

La atención de las conflagraciones cuenta con personal especializado en el manejo de incendios forestales, además del apoyo de organismos de socorro provenientes de otros departamentos. A este despliegue se suma la capacidad de los cuerpos de bomberos del Tolima, que hacen parte de la respuesta territorial frente a las emergencias.

La operación también tiene un componente aéreo en el que participan instituciones de la Fuerza Pública y organismos especializados. La Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana han aportado capacidades para apoyar desde el aire las labores que se desarrollan en tierra, especialmente en aquellos sectores donde las condiciones del terreno dificultan el ingreso de los equipos.

La importancia de este componente quedó demostrada durante las semanas anteriores, cuando diferentes incendios obligaron a combinar operaciones terrestres con descargas aéreas para contener la propagación de las llamas. La Gobernación ha insistido en que este tipo de apoyo permite ampliar la cobertura de las operaciones y complementar el trabajo realizado por los bomberos.

La emergencia no es nueva. El Tolima ha atravesado durante agosto una de las temporadas de incendios más complejas del año. A comienzos del mes, la Gobernación reportaba cientos de incendios registrados desde mayo y decenas de municipios bajo diferentes niveles de alerta por riesgo de incendios forestales.

Diez focos permanecen bajo vigilancia

El reporte conocido este 25 de agosto ubica incendios activos en diferentes municipios del departamento. Entre las zonas mencionadas se encuentran Suárez, Coello, San Luis, Venadillo, Armero Guayabal y Guamo, con focos localizados en sectores rurales y áreas de difícil acceso.

En Suárez, uno de los puntos de atención corresponde al sector del cerro Las Mercedes, mientras que en Coello se reportan emergencias en sectores como Potrerillo y Chaguala. En San Luis se mantiene vigilancia sobre zonas rurales afectadas por el fuego, mientras que en Venadillo se han identificado puntos en Cofradía Gallegos y Malabar.

Armero Guayabal también permanece dentro del grupo de municipios con incendios activos, específicamente en el sector de Maracaibo. En Guamo, por su parte, las labores se concentran en sectores como Cerro Sapo y Cerro Gordo.

La distribución de los focos obliga a mantener una coordinación permanente, debido a que las condiciones de acceso, la topografía y el comportamiento del fuego pueden modificar las prioridades de atención durante el desarrollo de las operaciones.

El PMU como centro de coordinación

Desde el Puesto de Mando Unificado se realiza el seguimiento de las emergencias y se determina hacia dónde deben movilizarse las capacidades disponibles. En este espacio participan las instituciones encargadas de la respuesta y se mantiene comunicación con los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo.

La coordinación entre los niveles municipal, departamental y nacional permite solicitar refuerzos cuando la capacidad de respuesta de una localidad resulta insuficiente. Este modelo ya ha sido utilizado durante la actual temporada para trasladar equipos y personal desde otros territorios hacia los puntos con mayor necesidad.

La propia Gobernación ha destacado en anteriores balances que la articulación entre bomberos, Fuerza Pública, Defensa Civil, Cruz Roja, administraciones municipales, comunidades y otras instituciones ha sido fundamental para contener múltiples emergencias.

Además del control directo del fuego, las autoridades mantienen vigilancia sobre los posibles efectos de las conflagraciones en comunidades, ecosistemas y actividades productivas. Durante las últimas semanas, los incendios han dejado afectaciones importantes sobre la cobertura vegetal del departamento, especialmente en municipios donde las condiciones de sequedad han favorecido la propagación de las llamas.

Una emergencia que continúa bajo seguimiento

Aunque el número de incendios activos ha disminuido frente a los momentos más críticos de la emergencia, las autoridades mantienen la alerta debido a que las condiciones ambientales continúan siendo favorables para la aparición y propagación de nuevos focos.

Un reporte de la UNGRD citado el 24 de agosto señalaba que el Tolima, junto con Huila y Caldas, concentraba la mayoría de los incendios forestales activos que permanecían bajo seguimiento nacional.

Por eso, la Gobernación mantiene activo el esquema de coordinación y solicita a los municipios reportar oportunamente cualquier nueva emergencia. La prioridad, de acuerdo con la estrategia departamental, es reaccionar antes de que los pequeños focos aumenten su extensión y comprometan zonas pobladas o áreas de especial importancia ambiental.

Mientras continúan las labores de los equipos en tierra y el respaldo de las aeronaves disponibles, el Puesto de Mando Unificado permanece como el principal centro de coordinación de la respuesta departamental. Allí se analiza el comportamiento de cada incendio y se definen las acciones necesarias para proteger a las comunidades, reducir el impacto sobre los ecosistemas y evitar que las llamas alcancen infraestructura estratégica.

La Gobernación del Tolima asegura que mantendrá el monitoreo permanente de los diez focos activos y la articulación con las autoridades municipales y nacionales mientras persista la emergencia. El objetivo es avanzar en el control de las conflagraciones y mantener capacidad de reacción frente a cualquier nuevo incendio que pueda presentarse en el departamento.

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