Vecinos de Rovira denuncian años de espera por reductores de velocidad en zona escolar

Una nueva denuncia ciudadana pone la lupa sobre las condiciones de seguridad vial en el municipio de Rovia, Tolima, específicamente en el barrio Santander y la calle Quinta. Habitantes del sector aseguran que desde hace más de 16 años vienen solicitando la instalación de reductores de velocidad y señalización de zona escolar, debido al constante tránsito de motocicletas y vehículos a alta velocidad.

Según la denuncia conocida por este medio, la preocupación aumenta porque en esta zona funcionan la Institución Educativa La Ceiba Agroindustrial y la Escuela General Santander, por lo que durante buena parte del día hay circulación de estudiantes, niños, adultos mayores y residentes.

La comunidad sostiene que el buen estado de la vía, sumado a la ausencia de elementos que obliguen a reducir la velocidad, estaría facilitando que algunos conductores transiten rápidamente por la calle Quinta.

Más de 16 años solicitando una solución

De acuerdo con el testimonio de una residente del sector, la comunidad ha solicitado durante diferentes administraciones la instalación de reductores de velocidad, sin que hasta ahora haya obtenido una respuesta que permita solucionar la problemática.

La denunciante recordó que durante una administración anterior, cuando el alcalde Vivas estaba al frente del municipio, los habitantes incluso manifestaron su disposición de asumir el costo de los reductores. Sin embargo, según su relato, la solicitud no recibió autorización debido a argumentos relacionados con la normativa vigente.

La situación, asegura, se ha mantenido durante años y actualmente los residentes vuelven a pedir una intervención de las autoridades municipales.

Accidentes y animales atropellados aumentan la preocupación

La comunidad también relaciona la falta de controles y señalización con diferentes hechos ocurridos en el sector.

Uno de los casos mencionados ocurrió hace aproximadamente dos años, cuando tres personas resultaron lesionadas y sufrieron fracturas múltiples en un accidente en el que estarían involucrados menores de edad que se movilizaban en motocicleta a alta velocidad.

Más recientemente, el pasado miércoles, un estudiante del Colegio La Ceiba habría atropellado a otro menor que también estudia en la institución. De acuerdo con la denuncia, el niño terminó con una fractura de clavícula.

A estos hechos se suma un caso ocurrido el sábado anterior, cuando una menor de edad que conducía una motocicleta a alta velocidad atropelló a un gato llamado Romeo, provocándole la muerte.

La residente también recordó otro episodio ocurrido el año pasado, cuando un vehículo Daewoo atropelló y mató a una gata frente a su vivienda.

Aunque estos últimos casos involucran animales, para los habitantes hacen parte de una preocupación mayor relacionada con la velocidad de circulación y la falta de condiciones suficientes para proteger a quienes transitan por esta zona residencial y escolar.

Denuncian falta de señalización y controles de tránsito

Otro de los reclamos de la comunidad está relacionado con la ausencia de señalización que identifique el sector como zona escolar.

Los habitantes consideran que esta medida, junto con la instalación de reductores de velocidad, podría contribuir a disminuir el riesgo para los estudiantes y demás personas que diariamente utilizan esta vía.

También cuestionan la falta de agentes de tránsito en el municipio. Según la denuncia, la Policía enfrenta limitaciones para ejercer controles permanentes sobre las infracciones de tránsito y, particularmente, sobre la conducción de motocicletas por parte de menores de edad.

La comunidad asegura que este fenómeno ocurre tanto durante el día como en horas de la noche y que, pese a las reuniones con padres de familia, el problema continúa.

Derechos de petición sin respuesta

La denunciante afirmó además que los habitantes han acudido a mecanismos formales para solicitar una solución.

Según su testimonio, se han presentado derechos de petición ante la administración municipal del alcalde Víctor Alfonso Gualtero, pero estos documentos, asegura, no habrían recibido respuesta.

La comunidad reclama que las solicitudes sean atendidas y que se adopten medidas antes de que ocurra un accidente de mayor gravedad.

El llamado de los residentes es principalmente a instalar reductores de velocidad, señalización de zona escolar y elementos de seguridad vial en la calle Quinta del barrio Santander.

Comunidad pide intervención antes de una tragedia

Los habitantes sostienen que no quieren esperar a que se registre una víctima mortal para que la problemática sea atendida. Por eso decidieron hacer pública la situación y acudir a los medios de comunicación del departamento con la expectativa de que su denuncia sea escuchada por las autoridades.

El reclamo también incluye un llamado a los padres de familia para que ejerzan mayor control sobre el uso de motocicletas por parte de menores de edad y eviten que los jóvenes conduzcan sin cumplir los requisitos establecidos por la legislación.

La comunidad espera que la Alcaldía de Rovia y las autoridades encargadas de la movilidad revisen las condiciones de la calle Quinta y determinen qué medidas pueden implementarse para reducir la velocidad de los vehículos.

Mientras tanto, los residentes del barrio Santander insisten en que llevan más de 16 años esperando una solución y advierten que, con dos instituciones educativas en el sector y un flujo permanente de estudiantes, la seguridad vial no puede seguir siendo una solicitud pendiente.

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