
Lo que durante meses fue advertido desde el Concejo Municipal de Ibagué, hoy queda confirmado por la Procuraduría General de la Nación. Las obras de adecuación del Parque Centenario apenas registran un 48,89 % de avance, pese a que el plazo contractual venció el 10 de diciembre, situación que llevó a la Alcaldía de Ibagué a prorrogar el contrato por cuatro meses más, reavivando los temores de que, como ha ocurrido en otros proyectos, se presenten nuevas adiciones presupuestales.
Antes del pronunciamiento del ente de control, el Concejo había instalado una Comisión Accidental de Seguimiento para ejercer control político sobre un proyecto considerado emblemático para la vida social, cultural y deportiva de la ciudad. Concejales como Jorge Bolívar y Andrés Zambrano habían advertido que la obra mostraba señales claras de retraso, deficiente planeación y posibles incumplimientos contractuales, advertencias que hoy se ven reflejadas en el informe oficial.
Durante una visita técnica, la Procuraduría identificó irregularidades como la falta de publicaciones en el SECOP II, presuntos incumplimientos en pagos salariales a trabajadores, reducción de las jornadas laborales inicialmente anunciadas, acumulación de escombros con posible impacto ambiental y riesgos de seguridad para la comunidad que transita por el sector.
La preocupación ciudadana se agrava al recordar que la recuperación del Parque Centenario fue prometida hace más de siete años, convirtiéndose ahora en otro ejemplo de las historias nefastas de obras interminables que han marcado a Ibagué, como los escenarios de los Juegos Deportivos Nacionales y el Acueducto Complementario, proyectos que durante años simbolizaron retrasos, sobrecostos y desconfianza en la gestión pública.
El proyecto supera los 7 mil millones de pesos en inversión, una cifra que aumenta la presión sobre la administración municipal para entregar resultados concretos y transparentes. Mientras tanto, la Procuraduría exhortó a la Secretaría de Infraestructura, al Gobierno local y a la Policía a adoptar acciones inmediatas, en medio de una creciente exigencia ciudadana para que esta obra no termine repitiendo la historia de siempre.