El río Magdalena, además de ser uno de los principales referentes naturales y culturales de Colombia, es también un territorio de memoria, tradiciones, conocimientos y formas de vida construidas durante generaciones. Con esa mirada, Honda será escenario este 15 y 16 de agosto del III Encuentro “Ciudadanos del Río: Comunidades Creadoras”, un espacio dedicado a promover el diálogo entre las comunidades y distintos actores del sector cultural, ambiental y creativo.
La iniciativa es organizada por CoCrea, en alianza con La Magdalena Fest, y busca poner en el centro de la conversación a quienes mantienen una relación directa con el río y sus territorios. Pescadores artesanales, sabedores ancestrales, artistas, investigadores, gestores culturales y colectivos juveniles participarán en una programación que combina reflexión, creación artística y trabajo comunitario.
El encuentro parte de una idea fundamental: la conservación del río Magdalena no puede entenderse únicamente desde una perspectiva técnica o ambiental, sino también desde la cultura y los conocimientos de las comunidades que han habitado sus riberas.
La cultura como herramienta para cuidar el río
Uno de los principales ejes del encuentro será precisamente la relación entre cultura y conservación ambiental. A través de conversaciones, expresiones artísticas y espacios de participación, los organizadores buscan mostrar cómo la literatura, el arte, la tradición oral y la memoria colectiva pueden contribuir a generar conciencia sobre la importancia de proteger el agua y los ecosistemas.
Esta perspectiva permite ampliar la discusión sobre el cuidado del río, reconociendo que detrás de cada territorio existen historias y conocimientos que han sido transmitidos de generación en generación.
En este sentido, los habitantes de la cuenca del Magdalena no son vistos únicamente como población que vive alrededor del río, sino como portadores de conocimientos esenciales para comprender su transformación y sus necesidades.
Los pescadores artesanales tendrán un papel destacado durante la programación, al compartir sus experiencias y conocimientos sobre el río, sus dinámicas y la relación que las comunidades mantienen con este importante afluente.
También participarán sabedores provenientes de diferentes territorios del país, ampliando la conversación sobre los conocimientos ancestrales y la manera en que distintas comunidades entienden y protegen sus entornos naturales.
Honda, punto de encuentro de saberes
La elección de Honda como sede del encuentro tiene un significado especial. El municipio mantiene una estrecha relación histórica, económica y cultural con el río Magdalena, que durante siglos ha sido protagonista de su desarrollo y de la vida de sus habitantes.
Por eso, durante este fin de semana, la ciudad se convertirá en un punto de encuentro para diferentes voces que buscan aportar a la construcción de una nueva relación con el río.
Las actividades estarán distribuidas en dos escenarios principales: la Cámara de Comercio de Honda, donde se desarrollarán paneles de discusión y mesas de trabajo, y la Trilladora Gualí, espacio que acogerá la exposición artística Arrastre y diferentes talleres comunitarios.
La programación permitirá combinar espacios de conversación con actividades prácticas y expresiones artísticas, buscando que el encuentro no se limite al intercambio de ideas, sino que también genere procesos de participación y creación colectiva.
El papel de las nuevas generaciones
Otro de los componentes importantes será la participación de colectivos juveniles, que tendrán la oportunidad de acercarse a las historias, tradiciones y problemáticas relacionadas con el río Magdalena.
La inclusión de los jóvenes responde a la necesidad de garantizar que estos conocimientos puedan mantenerse vivos y encontrar nuevas formas de expresión.
A través del arte y la cultura, las nuevas generaciones pueden convertirse en protagonistas de procesos de apropiación territorial y conservación, conectando las tradiciones de las comunidades con nuevas formas de contar y entender el territorio.
De esta manera, el encuentro plantea que proteger el río también significa preservar las historias, las expresiones culturales y los conocimientos de quienes han construido su vida alrededor de él.
Una apuesta por la economía cultural y creativa
El III Encuentro “Ciudadanos del Río: Comunidades Creadoras” también pone sobre la mesa la importancia de fortalecer las alianzas entre comunidades, organizaciones y actores vinculados con la economía cultural y creativa.
En este escenario, CoCrea participa como parte de una apuesta por impulsar iniciativas que conecten la creación cultural con el desarrollo sostenible de los territorios.
La intención es que la cultura no sea entendida únicamente como una manifestación artística, sino también como un sector capaz de generar oportunidades, fortalecer el tejido social y aportar a la construcción de modelos de desarrollo más relacionados con las características de cada región.
La alianza con La Magdalena Fest refuerza precisamente esa visión de conectar cultura, territorio y río, generando espacios donde diferentes sectores puedan encontrarse alrededor de un objetivo común.
Un llamado a mirar el río desde otra perspectiva
Más allá de las actividades programadas, el encuentro busca dejar una reflexión sobre la manera en que Colombia se relaciona con el río Magdalena.
El propósito es reconocer que la protección de este ecosistema requiere de acciones institucionales y ambientales, pero también de comunidades comprometidas, memoria, educación, cultura y participación ciudadana.
Desde esta perspectiva, las voces de los pescadores, sabedores, artistas y habitantes de las riberas adquieren especial relevancia, porque permiten comprender el río desde la experiencia cotidiana y no únicamente desde las cifras o los diagnósticos técnicos.
El III Encuentro “Ciudadanos del Río: Comunidades Creadoras” será, entonces, una oportunidad para poner en diálogo diferentes conocimientos y demostrar que la cultura puede convertirse en una aliada de la conservación.
Durante el 15 y 16 de agosto, Honda recibirá estas voces para hablar, crear y reflexionar sobre el presente y el futuro del río Magdalena. Una conversación que busca trascender las fronteras del municipio y recordar que cuidar el río también significa proteger la identidad, la memoria y las comunidades que han crecido a su alrededor.
