PYC Noticias
SaludNoticias

Cambio climático y dengue: el secado de ríos y la acumulación de agua encienden las alertas en el Tolima

Las variaciones climáticas y las temporadas de altas temperaturas pueden favorecer la reproducción del mosquito transmisor del dengue. Las autoridades advierten sobre la importancia de fortalecer las medidas de prevención, eliminar los depósitos de agua y mantener las acciones de vigilancia para evitar un incremento de casos en el departamento.

WhatsApp Image 2026 11 04 at 2.21.29 PM
Ibague_obras_superior

El cambio climático se ha convertido en uno de los factores de atención para las autoridades sanitarias del Tolima, debido a las alteraciones que puede generar en las condiciones ambientales y su relación con la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue. El secado de ríos, quebradas y otros lechos de agua puede favorecer la aparición de depósitos donde se acumula agua, creando condiciones propicias para que el zancudo complete su ciclo de reproducción.

Esta situación ha generado alertas frente al comportamiento del dengue, una enfermedad que continúa representando un desafío para la salud pública en Colombia y que requiere acciones permanentes de prevención, vigilancia y control.

De acuerdo con la explicación entregada por un vocero sobre las medidas de adaptación al cambio climático, las variaciones en las condiciones ambientales pueden modificar la disponibilidad de agua y generar escenarios que facilitan la proliferación de estos insectos. Por esta razón, las estrategias de prevención no solamente deben concentrarse en la atención de las personas contagiadas, sino también en intervenir los factores ambientales que favorecen la presencia del mosquito transmisor.

El cambio climático y su relación con el aumento del riesgo de dengue

Uno de los aspectos que preocupa es el comportamiento de las fuentes hídricas durante los periodos de sequía. Cuando disminuyen los niveles de los ríos y algunas zonas de sus cauces quedan expuestas, pueden presentarse acumulaciones de agua en diferentes espacios. Estos depósitos, especialmente cuando permanecen sin movimiento, pueden convertirse en lugares adecuados para la reproducción del mosquito.

El proceso comienza cuando el insecto deposita sus huevos en recipientes o superficies que pueden almacenar agua. Posteriormente, estos pasan a una fase larvaria y continúan su desarrollo hasta convertirse en mosquitos adultos.

Es precisamente en estas condiciones donde cobra importancia la intervención de los espacios que pueden funcionar como criaderos. La acumulación de agua en recipientes abandonados, llantas, baldes, tanques destapados y otros elementos puede facilitar la reproducción del vector y aumentar el riesgo de transmisión del dengue.

Aunque el cambio climático no es el único factor relacionado con la presencia del mosquito, sí puede modificar las condiciones ambientales que favorecen su desarrollo. Por eso, las alertas sanitarias también contemplan la necesidad de anticiparse a los cambios del clima y fortalecer las medidas de control antes de que se presenten incrementos en la transmisión de la enfermedad.

Tolima venía implementando medidas desde agosto

Frente a este panorama, se indicó que las alertas relacionadas con el cambio climático y sus posibles efectos sobre la transmisión del dengue ya habían sido previstas a nivel nacional.

En el ámbito local, las acciones comenzaron a incorporarse desde el mes de agosto, como parte de un plan de cambio climático que contempla medidas orientadas a responder a las condiciones ambientales y reducir los riesgos asociados a este fenómeno.

La estrategia busca anticiparse a los escenarios que pueden afectar la salud de la población, teniendo en cuenta que las condiciones climáticas tienen incidencia en diferentes aspectos ambientales y sanitarios.

La planificación anticipada resulta fundamental porque permite que las autoridades desarrollen acciones preventivas y no esperen a que aumenten los contagios para intervenir. En este sentido, el seguimiento de las condiciones ambientales, la identificación de posibles criaderos y la promoción de hábitos de prevención hacen parte de los aspectos que deben mantenerse en la agenda de salud pública.

El trabajo articulado entre las autoridades ambientales, sanitarias y las comunidades también es importante para reducir los espacios donde puede reproducirse el mosquito.

¿Cómo prevenir el dengue desde los hogares?

Además de las acciones institucionales, la prevención del dengue requiere la participación de los ciudadanos. Las viviendas y sus alrededores pueden convertirse en espacios de reproducción del mosquito cuando existen recipientes que acumulan agua y no reciben mantenimiento adecuado.

Por esta razón, se recomienda tener en cuenta las siguientes medidas:

  • Eliminar los depósitos de agua: retirar recipientes, envases, latas y elementos que puedan acumular agua lluvia.
  • Lavar y cepillar los tanques: realizar limpieza periódica de los depósitos de almacenamiento de agua y mantenerlos completamente tapados.
  • Cambiar frecuentemente el agua: evitar que permanezca acumulada durante varios días en floreros, bebederos de animales y otros recipientes.
  • Mantener limpios los patios: recoger residuos, revisar las zonas exteriores y evitar la acumulación de objetos que puedan convertirse en criaderos.
  • Revisar las canaletas y desagües: impedir que se obstruyan y permitan la formación de depósitos de agua.
  • Protegerse de las picaduras: utilizar repelente, instalar angeos y mosquiteros, y vestir prendas que cubran brazos y piernas cuando sea necesario.

También es importante reconocer los síntomas del dengue. La fiebre, el dolor de cabeza, el dolor detrás de los ojos, los dolores musculares y articulares y el malestar general pueden ser señales de la enfermedad. Ante estos síntomas, se debe acudir a los servicios de salud y evitar la automedicación.

Si aparecen señales de alarma como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado, dificultad para respirar o decaimiento marcado, es necesario buscar atención médica inmediata.

La prevención debe mantenerse durante todo el año

El comportamiento del dengue está relacionado con diferentes condiciones ambientales y sociales, por lo que las medidas de prevención no deben limitarse a las temporadas de lluvias o a los periodos de mayor presencia de mosquitos.

Las variaciones climáticas pueden generar escenarios distintos en cada territorio. Por ello, las autoridades deben mantener la vigilancia y adaptar sus estrategias de acuerdo con las condiciones que se presenten en los municipios.

En el Tolima, la incorporación de acciones frente al cambio climático desde agosto representa una línea de trabajo para anticiparse a estos riesgos y fortalecer la respuesta institucional.

El llamado principal es a no bajar la guardia frente al dengue. La eliminación de criaderos, el manejo adecuado del agua y la identificación temprana de los síntomas son medidas fundamentales para proteger la salud de las familias y evitar que las condiciones ambientales se conviertan en un factor adicional de riesgo para la población.

La prevención comienza en cada hogar, pero requiere el compromiso de toda la comunidad para reducir la reproducción del mosquito transmisor y contribuir al control del dengue en el Tolima.

Noticias Relacionadas

Deja un comentario