La Contraloría General de la República puso en evidencia preocupantes deficiencias en el manejo financiero de Cortolima. Uno de los hallazgos más graves corresponde a $1.299 millones en obligaciones que habrían prescrito por falta de gestión oportuna en los procesos de cobro coactivo.
Se trata de recursos que la entidad habría perdido la posibilidad de recuperar y que podrían haber contribuido a financiar programas de protección ambiental, conservación de fuentes hídricas y recuperación de ecosistemas en el departamento.
La auditoría también identificó incorrecciones contables acumuladas por $8.379,19 millones, situación que llevó a Cortolima a figurar entre las 35 entidades públicas con opinión negativa sobre sus estados financieros. Esta cifra representa inconsistencias financieras y no necesariamente dinero perdido.
“¿Quién responde por los $1.299 millones que Cortolima dejó de recaudar y qué gestiones se adelantaron para evitar que esas deudas prescribieran?”. Es uno de los interrogantes que deja el informe del organismo de control.
La administración de Cortolima, encabezada por Olga Lucía Alfonso Lannini, deberá explicar las circunstancias que originaron estos hallazgos y las medidas que adoptará para corregir las deficiencias detectadas.
“Mientras el Tolima necesita recursos para proteger sus fuentes hídricas y ecosistemas, resulta preocupante que su autoridad ambiental enfrente cuestionamientos por dineros que no logró recuperar oportunamente”.
Más allá de las explicaciones administrativas, los resultados de la auditoría plantean una exigencia de transparencia, responsabilidad y acciones correctivas, para establecer si existió detrimento patrimonial y evitar que situaciones similares vuelvan a presentarse.