Las agresiones contra el personal de ambulancias en Ibagué encendieron nuevamente las alarmas entre los trabajadores de atención prehospitalaria. Las tripulaciones de diferentes vehículos asistenciales se reunieron para visibilizar una problemática que, según sus denuncias, lleva varios años sin soluciones efectivas: las dificultades de seguridad durante el traslado de pacientes con condiciones de salud mental que presentan comportamientos agresivos.
El hecho que desencadenó la protesta ocurrió durante una atención en la que una auxiliar de ambulancia habría sido víctima de una agresión física por parte de un paciente psiquiátrico. De acuerdo con el testimonio de una de las trabajadoras, durante el traslado el paciente se tornó violento y la golpeó en el rostro, la pateó y le ocasionó rasguños.
La situación llevó a las tripulaciones a convocar una concentración para reclamar garantías de seguridad, protocolos claros de atención y respuestas de las entidades responsables de coordinar los servicios de salud en la capital tolimense.
Los trabajadores aseguran que no se trata de un episodio aislado, sino de una situación que se ha repetido durante años y que, según manifiestan, pone en riesgo tanto la integridad física del personal asistencial como las condiciones en las que se presta el servicio a los pacientes.
Ambulancias básicas y traslados de pacientes psiquiátricos: el centro de la denuncia
Uno de los principales reclamos de los manifestantes está relacionado con el tipo de ambulancias utilizadas para trasladar a pacientes que presentan episodios de agitación o comportamientos que pueden representar un riesgo durante la atención.
Según explicó una de las integrantes de las tripulaciones, los vehículos en los que trabajan son ambulancias básicas, por lo que no cuentan con todos los recursos y capacidades asistenciales que, de acuerdo con su denuncia, pueden requerirse para atender determinados casos complejos.
La trabajadora señaló que estas situaciones pueden dificultar el manejo seguro de pacientes que necesitan una atención especializada durante el traslado. Por esta razón, las tripulaciones solicitan que se establezcan criterios claros para determinar cuándo debe intervenir una ambulancia medicalizada y qué personal debe acompañar cada procedimiento.
El reclamo también apunta a la necesidad de establecer protocolos que permitan evaluar los riesgos antes de iniciar un traslado, así como definir las responsabilidades de las instituciones que coordinan la atención prehospitalaria en Ibagué.
Para los manifestantes, el problema no consiste en negarse a prestar atención a quienes atraviesan una crisis de salud mental, sino en contar con las condiciones necesarias para realizar estos procedimientos sin exponer innecesariamente a los trabajadores ni comprometer la seguridad del paciente.
Denuncian falta de respuesta de las autoridades de salud
Durante la concentración, las tripulaciones manifestaron su inconformidad con la respuesta que, según afirman, han recibido de las entidades encargadas de la coordinación y vigilancia de los servicios de salud.
Entre las instituciones mencionadas por los trabajadores se encuentran las secretarías de Salud municipal y departamental, el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) y la Policía.
Según el testimonio entregado durante la protesta, los trabajadores han intentado comunicar sus preocupaciones a las autoridades y solicitar soluciones frente a las agresiones registradas durante los traslados. Sin embargo, aseguran que sus reclamos no han recibido respuestas satisfactorias.
La auxiliar que explicó los motivos de la manifestación afirmó que, después del episodio ocurrido recientemente, las tripulaciones intentaron exponer el caso mediante los canales de comunicación que mantienen con las entidades responsables, pero, según su versión, no obtuvieron una respuesta.
Esta situación habría motivado la convocatoria de diferentes equipos de ambulancias, que decidieron reunirse para exigir que sus denuncias sean escuchadas y que se adopten medidas concretas.
Los manifestantes también expresaron preocupación por las posibles consecuencias administrativas y legales que, según indican, pueden enfrentar cuando consideran que no existen condiciones seguras para realizar determinados traslados.
En particular, denunciaron que han recibido advertencias relacionadas con posibles investigaciones por omisión de socorro y que, en algunos episodios, se habrían impuesto comparendos a integrantes de las tripulaciones que intentaban intervenir ante una situación de agresión.
Estas afirmaciones corresponden a la versión de los trabajadores y requieren un pronunciamiento de las autoridades mencionadas para conocer su posición frente a los señalamientos.
Trabajadores denuncian antecedentes de agresiones físicas
La protesta también estuvo acompañada de testimonios sobre otros episodios que, según los trabajadores, evidencian la continuidad del problema.
Una de las auxiliares aseguró que ella misma fue agredida por un paciente hace aproximadamente dos o tres años y que todavía conserva lesiones en las manos que relaciona con ese episodio.
Además, recordó el caso de otra compañera que habría sido atacada durante un procedimiento en el sector conocido como el Parque de los Venados. Según su relato, cuando integrantes de otra ambulancia acudieron para apoyarla, uno de ellos habría recibido un comparendo por parte de la Policía.
Estos antecedentes fueron expuestos por los manifestantes para insistir en que las agresiones contra el personal asistencial necesitan una respuesta institucional que vaya más allá de la atención de cada incidente particular.
La preocupación de las tripulaciones está relacionada con la posibilidad de que situaciones similares vuelvan a presentarse durante los servicios de emergencia, especialmente cuando se trata de pacientes que requieren acompañamiento especializado y medidas de seguridad adicionales.
Los trabajadores consideran necesario que las entidades competentes revisen los procedimientos actuales y definan cómo deben actuar los equipos de atención prehospitalaria cuando existe un riesgo para la integridad de quienes participan en el traslado.
Piden ambulancias medicalizadas para los casos que lo requieran
Entre las principales solicitudes de las tripulaciones se encuentra la utilización de ambulancias medicalizadas cuando las condiciones clínicas del paciente y la valoración del equipo asistencial determinen que se necesita ese nivel de atención.
Durante la protesta, una de las trabajadoras mencionó que el CRUE y el hospital San Francisco cuentan con recursos de atención medicalizada y cuestionó por qué, según su percepción, estos no se destinan a determinados traslados que requieren capacidades adicionales.
La petición busca que se establezcan criterios operativos claros para asignar los vehículos adecuados según las necesidades de cada paciente, en lugar de trasladar todos los casos bajo las mismas condiciones.
Los manifestantes también reclaman mayor acompañamiento institucional, coordinación con las autoridades y procedimientos definidos para responder ante episodios de violencia durante la prestación del servicio.
La implementación de protocolos específicos permitiría establecer responsabilidades, orientar la actuación de los equipos de ambulancias y determinar cuándo se necesita apoyo adicional para realizar un traslado de manera segura.
No obstante, la definición de estas medidas requiere la evaluación de las autoridades sanitarias y de los organismos responsables de coordinar las emergencias, teniendo en cuenta las condiciones clínicas de los pacientes, la capacidad de respuesta disponible y los protocolos aplicables.
La seguridad del personal y la atención de los pacientes, en el centro del debate
La protesta de las tripulaciones de ambulancias en Ibagué pone sobre la mesa un desafío para la atención prehospitalaria: garantizar que los pacientes reciban la asistencia que necesitan, al tiempo que se protege la integridad de los profesionales y auxiliares encargados de prestar el servicio.
Los casos denunciados por los trabajadores evidencian la necesidad de revisar los mecanismos de coordinación entre las empresas de ambulancias, las instituciones de salud, el CRUE y las autoridades de seguridad.
También resulta fundamental que los procedimientos de traslado de personas con crisis de salud mental se realicen con una valoración adecuada, personal capacitado y los recursos asistenciales que correspondan a cada situación.
Los pacientes psiquiátricos requieren atención digna y oportuna, mientras que las tripulaciones deben contar con condiciones de trabajo seguras y orientación clara sobre cómo proceder ante situaciones de riesgo.
Por ahora, los trabajadores mantienen su exigencia de recibir respuestas concretas y de que las instituciones competentes revisen las dificultades que denuncian. La expectativa de los manifestantes es que la concentración permita abrir un espacio de diálogo y avanzar hacia soluciones que prevengan nuevas agresiones.
La atención de esta problemática será clave para fortalecer la seguridad del personal de ambulancias en Ibagué y mejorar la coordinación de los traslados que requieren atención especializada.