
Monseñor Orlando Roa habló de la situación del Cementerio Central del barrio El Salado, donde se han registrado varias denuncias por el abandono del lugar. Aseguró que existía la voluntad de intervenir el lugar, pero no fue posible.
Le preocupa que incluso el lugar estaba siendo utilizado para múltiples cosas, entre ellas, brujería.
Monseñor destacó que no pudieron avanzar con el proceso, pues la normativa se los impedía.
Destacó que sabe que la comunidad lo está interviniendo, cansada de la situación del lugar, y espera que esta sea la solución para el problema.