
Un grupo de padres de familia con hijos que entrenan en el complejo deportivo de la calle 42 presentó una denuncia pública ante la Alianza Informativa por los constantes operativos de tránsito en los alrededores del escenario, donde varios acudientes ya han sido sancionados.
De acuerdo con el testimonio entregado, está próximo a cumplirse un año desde la inauguración del complejo, tiempo durante el cual —según indican— el parqueadero construido para el servicio de los deportistas no ha sido habilitado. “Vamos a completar un año desde que se inauguró el complejo deportivo y el parqueadero sigue sin ser habilitado”, manifestó uno de los padres.
Los acudientes explican que su permanencia en el lugar suele extenderse entre las 2:00 p. m. y las 7:00 p. m., e incluso en algunas ocasiones más tiempo, debido a que varios menores practican más de una disciplina deportiva.
Esto implica el pago de mensualidades que, en algunos casos, superan los 300 mil pesos mensuales. “En mi caso pago dos clubes porque mi hijo practica varios deportes”, señaló.
La preocupación aumentó en las últimas tres semanas, cuando, según denuncian, se intensificaron los operativos de tránsito en la zona. “Estamos siendo acechados por agentes de tránsito que ya han impuesto comparendos a muchos padres de familia”, afirmó el denunciante.
Los padres aseguran que en los sectores donde estacionan sus vehículos no existen señales visibles que prohíban el parqueo.
“No hay letreros de prohibición claros en los lugares donde dejamos los carros”, indicaron. Además, recalcan que no cuentan con una alternativa cercana, debido a que el parqueadero del complejo no está en funcionamiento.
También advierten que pagar parqueaderos privados durante cinco o seis horas diarias representaría un costo aproximado de 18 mil pesos por día, lo que equivaldría a más de 100 mil pesos semanales y cerca de 432 mil pesos mensuales adicionales. “Es injusto que, además de pagar mensualidades, uniformes, implementos y competencias, tengamos que asumir ese gasto o exponernos a multas”, expresaron.
Finalmente, los padres hicieron un llamado a la Alcaldía y al IMDRI para que se habilite el parqueadero del complejo deportivo o se adopten medidas transitorias que permitan una solución mientras se define una salida definitiva. “Estamos haciendo un esfuerzo por mantener a nuestros hijos en el deporte y alejarlos de riesgos, pero necesitamos garantías”, concluyeron.
