
En medio de un escenario político marcado por la confrontación, la excanciller María Ángela Holguín pasó por los micrófonos de la *Alianza Informativa de PYC Televisión y La Voz del Tolima* para enviar un mensaje directo a los colombianos: votar a conciencia y no desde el miedo. Su visita al Tolima hace parte del recorrido nacional en el que promueve la candidatura presidencial de Sergio Fajardo, junto a su fórmula vicepresidencial Edna Bonilla.
Desde el inicio de la conversación, Holguín cuestionó el ambiente electoral que, según ella, está condicionado por las encuestas y la presión de los extremos. *”Nos están llevando a tomar decisiones antes de la primera vuelta, como si las encuestas decidieran por nosotros”*, afirmó, insistiendo en que el voto debe responder a convicciones y no a tendencias. En esa misma línea, lanzó una de las advertencias más contundentes de la entrevista: *“Si seguimos en la confrontación de derecha e izquierda vamos a volver a ser un paria en el mundo”*.
Su diagnóstico sobre la política actual es crítico. Considera que el debate público se ha desviado de los temas de fondo y se ha instalado en una lógica de confrontación permanente. *“Uno no oye ninguna discusión sobre soluciones de lo que realmente necesita el país”*, dijo, al tiempo que cuestionó la falta de espacio para una alternativa de centro. *“Es como si no quisieran darle una opción al centro, a algo que tranquilizaría a Colombia”*, agregó, planteando incluso una reflexión de fondo: *“¿Estamos condenados a elegir siempre entre extremos y no a construir puentes?”*.
En ese contexto, defendió la propuesta de Sergio Fajardo, centrada en la educación como eje de transformación social. Para Holguín, el país ha dejado de lado discusiones estructurales y ha caído en decisiones motivadas por el temor. *“Nos están llevando a votar por miedo. Unos votan por miedo a repetir este gobierno y otros por miedo a perder el poder. Nadie está pensando realmente en el país”*, sostuvo. Frente a ese panorama, destacó que la fórmula con Edna Bonilla representa una apuesta por fortalecer la educación como motor de desarrollo: *“La educación es el motor del cambio y del progreso en Colombia”*.
Desde su experiencia en política exterior, la excanciller también alertó sobre las consecuencias internacionales de la polarización interna. Recordó que Colombia logró durante años mejorar su imagen en el exterior, pero advirtió que ese avance podría revertirse. *“Podemos volver a un escenario donde el pasaporte colombiano sea mal visto”*, señaló, insistiendo en que *“un país en conflicto no es confiable para el mundo”*. En su concepto, un gobierno de centro permitiría recuperar la estabilidad y fortalecer las relaciones internacionales.
Durante la entrevista, Holguín aterrizó su análisis en la realidad regional, haciendo referencia al *Tolima* como ejemplo del potencial desaprovechado. *“El Tolima es una joya para el turismo, pero sin infraestructura es muy difícil avanzar”*, afirmó, recordando incluso situaciones concretas como fallas en el servicio eléctrico durante eventos locales. Para ella, el desarrollo económico de las regiones depende de decisiones técnicas y de inversión en seguridad, energía e infraestructura, aspectos que —según dijo— deben estar en el centro del debate nacional.
La excanciller también destacó el papel de las redes sociales en la campaña, reconociendo que hoy son clave para llegar a los ciudadanos, especialmente a los indecisos y a quienes históricamente no participan en elecciones. *“Hay un país que no vota y que quiere tranquilidad, a ellos hay que hablarles”*, explicó, señalando que la estrategia digital se ha convertido en una herramienta fundamental para ampliar el alcance del mensaje.
Al cierre, dejó una invitación directa a los ciudadanos, especialmente a los tolimenses, de cara a la jornada electoral. *“No pensemos que la suerte está echada. Tenemos la oportunidad de elegir a alguien que una el país, que genere tranquilidad y desarrollo”*, concluyó. Su mensaje resume el enfoque de la campaña que respalda: menos confrontación, más propuestas, y un llamado a recuperar el rumbo desde el centro político.