Desde el pitazo inicial, el primer tiempo fue de dominio absoluto para los dirigidos por el profesor Lucas González. El Tolima se adueñó de la pelota, manejó los tiempos y arrinconó a su rival, aunque sin la profundidad suficiente para romper el cero. En ese libreto, Tatay Torres volvió a vestirse de director de orquesta: el ‘10’ pijao administró el juego, pidió la pelota y marcó el ritmo de un equipo paciente pero ambicioso.
La primera alerta llegó al minuto 22, cuando Eduar López, desde la mediapunta, sacó un remate que anunció las intenciones locales. La respuesta del visitante no tardó y tuvo nombre propio: el experimentado Pipe Pardo exigió al portero Neto Volpi, quien hasta entonces había sido un espectador más. El arquero brasileño respondió con una atajada espectacular, manteniendo el arco en cero y encendiendo a la tribuna.
Para el segundo tiempo, Tolima salió decidido a convertir el dominio en goles. Apenas a los cinco minutos, Adrián Parra tuvo la opción más clara tras una acción colectiva, pero el portero Chaverra ahogó el grito de gol de los hinchas pijaos con una intervención providencial.
El premio llegó al minuto 10 del complemento. Una falta en el área fue sancionada como penalti y Tatay Torres, el mejor de la cancha, asumió la responsabilidad. Con categoría y temple, venció al arquero y desató la fiesta en el Murillo Toro: 1-0 y justicia en el marcador.
Lucas González movió el banco al minuto 11: salió Juan Pablo Nieto para darle paso al debutante Elan Ricardo, mientras que Eduar López dejó la cancha para el ingreso de Jerson González. Los cambios refrescaron al equipo y mantuvieron la intensidad.
El golpe definitivo llegó al minuto 21. Yhormar Hurtado apareció para ampliar la ventaja y sellar una noche redonda para el Vinotinto y Oro. Con el 2-0, el estadio se convirtió en un solo canto y el partido entró en terreno controlado para los locales.
Más adelante, al minuto 23, ingresaron Ever Valencia y Sebastián Guzmán en lugar de Kelvin Flórez y Juan Pablo Torres, y posteriormente Cristian Arrieta dejó la cancha para el ingreso de Michael Martínez, ajustes que le dieron equilibrio y cierre al encuentro.
Con el pitazo final, Tolima confirmó que la Hoguera sigue siendo territorio sagrado. Repitió marcador, sumó tres puntos más y llegó a seis unidades en el arranque de la Liga BetPlay, ilusionando a su gente con un equipo sólido, ordenado y convencido de su idea.
La próxima cita para el conjunto pijao será el martes, cuando visite al Deportivo Independiente Medellín, en un duelo que pondrá a prueba este buen inicio lejos de casa.
