
El río Magdalena fue el punto de encuentro para comunidades, organizaciones y actores culturales que llegaron hasta Honda, Tolima, para participar en el III Encuentro Ciudadanos del Río: comunidades creadoras, una iniciativa que puso sobre la mesa la importancia de proteger los ecosistemas desde el conocimiento y las experiencias de quienes habitan los territorios.
Durante la jornada, pescadores, líderes comunitarios, artistas, académicos y gestores culturales compartieron historias, prácticas y propuestas relacionadas con el cuidado del agua, la protección de los ecosistemas y la conservación de las tradiciones que durante generaciones han estado vinculadas a los ríos.
Más que hablar únicamente de problemáticas ambientales, el encuentro permitió mostrar que detrás de cada río existen comunidades con conocimientos, expresiones culturales y formas de relacionarse con el territorio que también hacen parte de su conservación.
El río Magdalena como punto de encuentro
Esta tercera edición tuvo como protagonista al río Magdalena, uno de los principales ejes naturales, culturales y económicos del país. Honda fue escogida como escenario para este diálogo por su estrecha relación histórica con el río y por el valor de su patrimonio cultural y arquitectónico.
Representantes de territorios como el Chocó, la Sierra Nevada, zonas insulares y comunidades ribereñas compartieron sus experiencias y mostraron diferentes maneras de entender y proteger el agua.
A través de mesas de saberes, talleres, espacios de conversación y actividades culturales, los participantes abordaron temas relacionados con la memoria, las prácticas tradicionales, la gobernanza ambiental y el papel de las comunidades en las decisiones que afectan sus territorios.
Uno de los mensajes centrales fue que el cuidado de los ríos no puede limitarse a acciones técnicas o institucionales. También implica reconocer a las personas que viven en sus alrededores y los conocimientos que han construido a partir de su relación cotidiana con el agua.
Una red para conectar experiencias
Uno de los principales resultados del encuentro fue el lanzamiento de la Red Ciudadanos del Río, una iniciativa que busca mantener conectadas a organizaciones y comunidades que trabajan por la protección de los ríos en diferentes regiones del país.
La red pretende facilitar el intercambio de conocimientos, herramientas y experiencias, además de abrir posibilidades para que las iniciativas locales encuentren aliados y oportunidades de financiación.
La apuesta es que los vínculos construidos durante estos encuentros tengan continuidad y permitan que las comunidades puedan fortalecer sus propios proyectos.
En este proceso, CoCrea tiene un papel importante al acompañar iniciativas que relacionan la cultura, la creatividad y la protección del territorio, buscando que las propuestas que nacen desde las comunidades puedan avanzar hacia proyectos sostenibles.
Los saberes también hacen parte del cuidado ambiental
Durante el encuentro se resaltó especialmente el aporte de los saberes ancestrales y comunitarios. Las experiencias de mayores, pescadores y organizaciones territoriales demostraron que muchas prácticas culturales tradicionales están directamente relacionadas con el cuidado de los ecosistemas.
En ese sentido, MARÍA DEL PILAR ORDÓÑEZ, DIRECTORA GENERAL DE COCREA, destacó que las comunidades tienen un conocimiento fundamental sobre sus propios territorios y que escuchar esas voces es necesario para encontrar soluciones.
“Los saberes ancestrales y las prácticas culturales amigables con el medio ambiente son el cuidado del agua. Quienes están en el territorio son los que saben cómo curarlo”.
La reflexión apunta a reconocer que quienes viven diariamente alrededor de los ríos conocen de primera mano sus transformaciones, dificultades y posibilidades, por lo que su participación resulta fundamental en cualquier estrategia de conservación.
Cultura, memoria y territorio
El componente cultural también tuvo un papel destacado. Las muestras artísticas, los relatos de tradición oral, la música, la gastronomía y otros elementos propios de las comunidades ribereñas permitieron mostrar que la relación con los ríos trasciende lo ambiental.
El agua aparece así como un elemento que conecta historias familiares, formas de subsistencia, expresiones artísticas y memoria colectiva.
Por eso, uno de los desafíos planteados durante el encuentro es lograr que estos conocimientos no se pierdan y que puedan ser transmitidos a nuevas generaciones a través de procesos educativos, culturales y comunitarios.
Que las ideas lleguen a los territorios
El propósito ahora es que las conversaciones desarrolladas en Honda puedan convertirse en acciones concretas. La intención es acompañar a las comunidades para que sus experiencias y propuestas tengan mayores posibilidades de desarrollarse y puedan aportar también a la discusión de políticas públicas relacionadas con el agua y los territorios.
La iniciativa Ciudadanos del Río también busca impulsar proyectos a través de oportunidades de financiación y fortalecer el trabajo de las organizaciones que ya vienen desarrollando procesos en sus regiones.
De esta manera, el encuentro no termina con las actividades realizadas en Honda. La creación de la red abre una nueva etapa para mantener el contacto entre comunidades y organizaciones que, aunque se encuentran en diferentes puntos de Colombia, comparten una preocupación: proteger los ríos y mantener viva la relación cultural que los territorios han construido con el agua.
Con el III Encuentro Ciudadanos del Río: comunidades creadoras, Honda volvió a poner al Magdalena en el centro de una conversación nacional en la que cultura, comunidad y naturaleza se encuentran para pensar en el presente y en el futuro de los ríos de Colombia.