
Con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta frente a las emergencias asociadas al Fenómeno del Niño, la Alcaldía de Ibagué decidió elevar el nivel de alerta a Naranja, tras una sesión extraordinaria del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres.
La decisión responde al aumento sostenido de los incendios forestales, la disminución del caudal de las fuentes hídricas y las afectaciones que ya comienzan a evidenciarse en el sector agrícola, factores que han incrementado el nivel de riesgo en el municipio.
De acuerdo con Humberto Leal, secretario de Ambiente y Gestión del Riesgo (e), este cambio permitirá activar nuevas acciones de preparación para enfrentar la temporada seca.
“Al elevar la alerta a Naranja, lo que conseguimos es activar los planes de emergencia y contingencia de los prestadores de servicios públicos de la ciudad, generar la preparación y el alistamiento de los diferentes organismos de socorro y reforzar a nuestro Cuerpo Oficial de Bomberos”, explicó el funcionario.
Las cifras respaldan la decisión. Durante julio se registraron 181 emergencias relacionadas con incendios, entre conflagraciones forestales, quemas de cobertura vegetal y otras quemas prohibidas, siendo la comuna Nueve una de las zonas más afectadas por este tipo de eventos.
El incremento resulta significativo frente a años anteriores. En julio de 2025 se reportaron 124 emergencias, mientras que en el mismo periodo de 2024 solo se registraron 16 casos. Además, en los primeros días de agosto ya se contabilizan 42 nuevos incendios, lo que evidencia la intensidad con la que se ha desarrollado la temporada seca en el municipio.
A esta situación se suma la disminución del recurso hídrico. Según el balance presentado durante el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, el 75 % de los acueductos comunitarios ha informado dificultades para garantizar el suministro de agua debido a la reducción del caudal de las fuentes que los abastecen.
El impacto también comienza a sentirse en el sector rural. Las autoridades advirtieron que las condiciones climáticas podrían generar pérdidas en cerca de 3.000 hectáreas de cultivos, afectando directamente a productores agrícolas y a la seguridad alimentaria de varias zonas del municipio.
Con la declaratoria de alerta naranja, la Administración Municipal activará los planes de emergencia y contingencia de las empresas prestadoras de servicios públicos, reforzará el alistamiento de los organismos de socorro y fortalecerá la capacidad operativa del Cuerpo Oficial de Bomberos, con el fin de atender de manera oportuna las emergencias que puedan presentarse.
Las autoridades también hicieron un llamado a la ciudadanía para contribuir a la prevención. Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar la tala de árboles que protegen las cuencas hídricas, abstenerse de realizar quemas de basura o de cobertura vegetal, disponer adecuadamente los residuos sólidos y adoptar medidas de ahorro de agua y energía.
La Alcaldía reiteró que el comportamiento del clima continuará siendo monitoreado de manera permanente y que las medidas podrán ajustarse de acuerdo con la evolución del Fenómeno del Niño y las condiciones ambientales que se registren en las próximas semanas.
