
La intensa actividad sísmica que se viene registrando en Chaparral y otros sectores del Tolima podría estar relacionada con el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto, según una de las hipótesis que analiza el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Mónica Arcila Rivera, directora técnica encargada de Geoamenazas del SGC, explicó que la concentración de movimientos registrada en los últimos días corresponde a lo que técnicamente se conoce como un enjambre sísmico: numerosos temblores concentrados en un periodo determinado, con diferentes magnitudes y sin que exista necesariamente un sismo principal seguido de réplicas.
La funcionaria explicó que una de las posibilidades estudiadas es que, después del fuerte terremoto de agosto, se haya producido una transferencia de esfuerzos y una alteración o acomodación de las rocas ubicadas sobre la placa que subduce en esta región del país.
“Podemos estar en presencia de efectos todavía, transferencia de esfuerzos, alteraciones de las rocas que están sobre la placa que subduce”, explicó Arcila en declaraciones divulgadas inicialmente por Blu Radio.
Frente a la posibilidad de que exista una relación entre el terremoto del 10 de agosto y la actual actividad sísmica, la experta señaló que podría existir, aunque se trata de una hipótesis que continúa bajo análisis y no de una relación definitivamente establecida.
El fenómeno ha generado preocupación entre habitantes del sur del Tolima y también en Ibagué, donde algunos movimientos han sido percibidos y se han realizado evacuaciones preventivas en edificaciones.
Pese a la seguidilla de temblores, el SGC insiste en un mensaje fundamental para evitar especulaciones: actualmente no existe un método científico que permita predecir cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto.
El Servicio Geológico Colombiano mantiene el seguimiento de la actividad sísmica. Su directorio institucional confirma actualmente a María Mónica Arcila Rivera como directora técnica encargada de Geoamenazas.
Por ahora, el enjambre de Chaparral continúa siendo objeto de monitoreo para determinar su evolución y comprender mejor las causas de esta concentración de movimientos en el sur del Tolima.