
Con el inicio del gobierno de Abelardo De La Espriella termina oficialmente la administración de Gustavo Petro. Uno de los principales indicadores económicos que marca esta transición es la inflación, una variable que afecta directamente el costo de vida de los hogares colombianos.
Al cierre del gobierno Petro, la inflación se ubicó en 5,10 %, muy por debajo del 13,12 % con el que terminó el mandato de Iván Duque en 2022, pero aún superior a los niveles registrados por los gobiernos de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos.
De acuerdo con el comportamiento histórico del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la transición entre Petro y De La Espriella se convierte en la segunda con la inflación más alta entre los cambios de gobierno del siglo XXI, únicamente superada por la registrada hace cuatro años.
Así terminó la inflación en cada gobierno
Andrés Pastrana (2002): 6,99 %
Álvaro Uribe Vélez (2010): 3,17 %
Juan Manuel Santos (2018): 3,18 %
Iván Duque (2022): 13,12 %
Gustavo Petro (2026): 5,10 %.
El dato muestra dos realidades. Por un lado, el gobierno Petro logró reducir en cerca de ocho puntos porcentuales la inflación que heredó tras la crisis mundial provocada por la pandemia, el incremento internacional de los alimentos y las interrupciones en las cadenas de abastecimiento. Por otro, el país aún no recupera los niveles de estabilidad cercanos al 3 % que caracterizaron buena parte de las administraciones de Uribe y Santos.
La reducción de la inflación durante el cuatrienio obedeció a la normalización de los precios internacionales, la disminución del costo de los alimentos y la política monetaria restrictiva del Banco de la República. Sin embargo, varios productos y servicios mantienen precios superiores a los registrados antes de la pandemia, por lo que el impacto sobre el bolsillo de los colombianos continúa siendo significativo.
Para el nuevo presidente, Abelardo De La Espriella, el desafío será consolidar la tendencia descendente de la inflación sin afectar el crecimiento económico, el empleo y la inversión. Analistas coinciden en que mantener el costo de vida bajo control será determinante para reducir las tasas de interés, estimular el consumo y fortalecer la confianza de empresarios y consumidores.
Así, aunque Colombia inicia un nuevo gobierno con un panorama económico más favorable que el de 2022, la inflación del 5,10 % demuestra que el país aún tiene camino por recorrer para regresar a los niveles de estabilidad de precios que registró durante la mayor parte de las dos primeras décadas del siglo.